Alerta si en tu casa todo “huele a nuevo”: los ambientadores podrían ser la causa de futuras disfunciones pulmonares
Quemar incienso en un interior contamina 4 veces más que el humo de un cigarrillo
Se ha registrado un aumento de patologías respiratorias derivadas del uso de piedra artificial para instalar mármoles en cocinas y baños de edificios
Simposio pionero organizado por el Colegio de la Arquitectura Técnica para abordar tanto la salud de quienes construyen un edificio como la de quienes vivirán en él después
Barcelona, septiembre de 2026. Los ambientadores, productos de limpieza, cualquier tipo de disolvente o las pinturas que permiten que en casa todo “huela a nuevo” podrían ser factores desencadenantes de problemas de salud respiratoria para las personas que viven en esa vivienda. La presencia de Compuestos Orgánicos Volátiles (VOC) en estos productos es cada vez más habitual y podrían generar dificultades respiratorias como el asma, especialmente en niños y jóvenes.
Así lo ha confirmado la doctora Maria Jesús Cruz, investigadora y jefa de Neumología del Instituto de Investigación del Hospital Vall d’Hebron en Barcelona. Y ha puesto otro ejemplo muy habitual del impacto de los ambientadores en interiores de vivienda: “quemar incienso de forma reiterada en casa no es una buena recomendación” ya que “contamina 4 veces más que el humo de un cigarrillo”, ha asegurado la experta.
La doctora María Jesús Cruz ha sido una de las ponentes del Simposio Transformación y Salud en la Construcción organizado por el Colegio de la Arquitectura Técnica de Barcelona, un encuentro pionero por el enfoque planteado, ya que ha abordado la salud tanto de quienes construyen un edificio como de las personas que vivirán en él después.
“Desde el Cateb queríamos estudiar otras causas en el sector de la construcción que afectan a la salud de las personas más allá de los accidentes laborales por caídas o errores en el uso de la maquinaria”, ha detallado Jordi Marrot, director técnico del Colegio de la Arquitectura Técnica. “Son realidades poco estudiadas, pero no por ello menos importantes y a las que hay que prestar atención porque lo que no se mide no existe y no activa acciones públicas que puedan resolverlo”, ha explicado Laura Mezquita, jefa del Área de Tumores Torácicos del Hospital Clínic. Entre estos casos, en el simposio se han tratado realidades como las vibraciones y el ruido, el gas radón, las altas temperaturas en el día a día de la construcción, la sensibilidad química múltiple o la neuroarquitectura.
Repunte de la Silicosis debido al uso de piedra artificial en cocinas y baños
Otra de las ponentes destacadas del simposio ha sido Montserrat García, jefa del Área de Salud Laboral del Ministerio de Sanidad, que ha valorado los datos oficiales de incidencia de las enfermedades profesionales en el mundo de la construcción. De todos los casos analizados, la experta ha querido destacar el incremento de patologías derivadas de la Silicosis. “¿Cómo puede ser que una enfermedad de hace un siglo que estaba concentrada en el sector de la minería haya vivido un repunte en estos últimos quince años?”, se ha preguntado. Y la respuesta es “el aglomerado de cuarzo”, también conocido como “piedra artificial”, muy habitual en los mármoles que se instalan en buena parte de las cocinas y baños de edificios nuevos o rehabilitados.
Este incremento de la Silicosis se ha registrado especialmente en personas jóvenes que, trabajando en la fabricación, manipulación y colocación de este tipo de materiales, inhalan micropartículas que provocan fibrosis respiratorias hasta el punto de que exigen trasplantes de pulmón en los casos más graves.
Para la ponente del simposio, la “nueva emergencia de la Silicosis me recuerda al proceso del amianto”, donde todo el procedimiento administrativo para evitar su uso es “muy complejo”. Hasta ahora, Australia ha sido el primer país que ha prohibido fabricar encimeras de cocinas y baños con este tipo de materiales y en California hay juicios pendientes de resolver con indemnizaciones millonarias a punto de ser confirmadas. El Ministerio de Sanidad del Gobierno español fue de los primeros organismos en detectar su aparición y ha publicado diversos informes al respecto y en pocos meses está prevista una campaña de sensibilización, ha explicado la jefa del Área de Salud Laboral de este organismo.
Clara Rius, jefa de estudios del despacho Ahead Architecture, se ha preguntado: “¿para quién diseñamos los edificios? ¿Solo para el 80% de la población con realidades comunes o también para el 20% restante con afectaciones de salud más concretas o con riesgo de padecerlas?”. Rius ha asegurado que “no todo pasa por grandes presupuestos” y ha puesto como ejemplo “el uso de los colores en las habitaciones de los hospitales o de todo tipo de soluciones gráficas y dibujos en los espacios de Pediatría de muchos centros sanitarios”.
Hay problemáticas que hasta ahora no se asumían como graves, como es el caso del ruido y las vibraciones. El experto Pere Vicenç Rodríguez, director de operaciones de ICR, ha recordado que en toda Europa hay 6 millones y medio de personas con trastornos crónicos del sueño producto del ruido o de excesos de vibración en sus edificios.
Otro caso es el gas Radón presente en diferentes comarcas catalanas con viviendas construidas en zonas de alta incidencia de este gas imperceptible para la persona pero fácilmente medible con un pequeño dispositivo. El gas Radón genera graves afectaciones pulmonares y “ya es la segunda causa de la aparición del cáncer de pulmón”, ha asegurado Laura Mezquita, del Área de tumores torácicos del Hospital Clínic.